72 Horas de Angustia
















(Exposicion Fotografica «72 horas de Angustia»)
Pocos hombres y mujeres trascienden en la vida porque realizan obras colosales en bien de la colectividad o por su trabajo cotidiano y tienen el acierto y la fortuna de registrar momentos transcendentes en la vida de nuestras poblaciones.
Uno de estos últimos personajes fue Don Teodoro Acevedo Villamil, que con su oficio de fotógrafo de eventos sociales en un sentido amplio, pero que, los azares de la vida lo colocaron en el momento exacto y con las condiciones adecuadas para registrar, en un primer momento, imágenes fotográficas de las aguas del caudaloso Rio Papaloapan inundando Tuxtepec, durante los días 22, 23 y 24 de septiembre de 1944.
Pocos hombres y mujeres trascienden en la vida porque realizan obras colosales en bien de la colectividad o por su trabajo cotidiano y tienen el acierto y la fortuna de registrar momentos transcendentes en la vida de nuestras poblaciones.
Uno de estos últimos personajes fue Don Teodoro Acevedo Villamil, que con su oficio de fotógrafo de eventos sociales en un sentido amplio, pero que, los azares de la vida lo colocaron en el momento exacto y con las condiciones adecuadas para registrar, en un primer momento, imágenes fotográficas de las aguas del caudaloso Rio Papaloapan inundando Tuxtepec, durante los días 22, 23 y 24 de septiembre de 1944. Pasadas las «72 horas de angustia» (como el lo llamo), vendrían las imágenes de la cruda realidad de la tragedia y en un segundo bloque de fotografías, capta ahora, no solo la angustia, sino la tristeza y desolación causada por la tragedia; poco a poco recorre las calles desoladas y toma fotografías de casas y familias tratando de recuperar lo poco que aun quedaba.

A las 8 de la mañana del sábado 23 de septiembre de 1944. Las aguas del rio Papaloapan ya no llegaban a las rodillas y como a las 4 de la tarde ya nos había subido 1 metro y medio. A estas horas la angustia era general y ya se veía llena la gente de la iglesia, el quiosco y las casa verde.
A las 8 de la mañana del sábado 23 de septiembre de 1944. Las aguas del rio Papaloapan ya no llegaban a las rodillas y como a las 4 de la tarde ya nos había subido 1 metro y medio. A estas horas la angustia era general y ya se veía llena la gente de la iglesia, el quiosco y las casa verde.
A las 8 de la mañana del sábado 23 de septiembre de 1944. Las aguas del rio Papaloapan ya no llegaban a las rodillas y como a las 4 de la tarde ya nos había subido 1 metro y medio. A estas horas la angustia era general y ya se veía llena la gente de la iglesia, el quiosco y las casa verde.

Vista desde el campanario de la iglesia. Av. 5 de mayo esquina guerrero. Enfrente el parque Juárez se ve inundado por las aguas del rio Papaloapan.
Vista desde el campanario de la iglesia. Av. 5 de mayo esquina guerrero. Enfrente el parque Juárez se ve inundado por las aguas del rio Papaloapan.
Vista desde el campanario de la iglesia. Av. 5 de mayo esquina guerrero. Enfrente el parque Juárez se ve inundado por las aguas del rio Papaloapan.

Otra vista de la casa del señor Luis. G. Lavalle, la bomba de gasolina y el puesto que fue propiedad de David García, todo estaba invadido por las aguas del ríos, eran apenas las ocho y media de la mañana, las gentes buscaban refugio en el Kiosco, la casa verde, la iglesia y en la casa Lavalle.
Otra vista de la casa del señor Luis. G. Lavalle, la bomba de gasolina y el puesto que fue propiedad de David García, todo estaba invadido por las aguas del ríos, eran apenas las ocho y media de la mañana, las gentes buscaban refugio en el Kiosco, la casa verde, la iglesia y en la casa Lavalle.
Otra vista de la casa del señor Luis. G. Lavalle, la bomba de gasolina y el puesto que fue propiedad de David García, todo estaba invadido por las aguas del ríos, eran apenas las ocho y media de la mañana, las gentes buscaban refugio en el Kiosco, la casa verde, la iglesia y en la casa Lavalle.

El señor cura Don Silva Pérez acompañado de su sacristán Don Felipe de Valencia, con el agua ya a la rodilla les gritaban a las personas que se subieran al coro para que se salvaran, mas tarde todo eran lamentos y después desesperación de todo el pueblo.
El señor cura Don Silva Pérez acompañado de su sacristán Don Felipe de Valencia, con el agua ya a la rodilla les gritaban a las personas que se subieran al coro para que se salvaran, mas tarde todo eran lamentos y después desesperación de todo el pueblo.
El señor cura Don Silva Pérez acompañado de su sacristán Don Felipe de Valencia, con el agua ya a la rodilla les gritaban a las personas que se subieran al coro para que se salvaran, mas tarde todo eran lamentos y después desesperación de todo el pueblo.

Av. Independencia en pena creciente del Papaloapan, los chalanes son utilizados como refugios y en ellos nacen alguno niños en esos fatídicos días.
Av. Independencia en pena creciente del Papaloapan, los chalanes son utilizados como refugios y en ellos nacen alguno niños en esos fatídicos días.
Av. Independencia en pena creciente del Papaloapan, los chalanes son utilizados como refugios y en ellos nacen alguno niños en esos fatídicos días.

Mi amigo y mi compadre Clemente López en la ribera del Papaloapan donde estuvo el honor de su panadería «La Vencedora», todo era tristeza y destrucción, la furia de las aguas del Papaloapan arrasaron con la prosperidad de su negocio.
Mi amigo y mi compadre Clemente López en la ribera del Papaloapan donde estuvo el honor de su panadería «La Vencedora», todo era tristeza y destrucción, la furia de las aguas del Papaloapan arrasaron con la prosperidad de su negocio.
Mi amigo y mi compadre Clemente López en la ribera del Papaloapan donde estuvo el honor de su panadería «La Vencedora», todo era tristeza y destrucción, la furia de las aguas del Papaloapan arrasaron con la prosperidad de su negocio.

Hotel «Buena Vista» seriamente dañado por la creciente del rio Papaloapan. Esta construcción fue refugio de muchas familias tuxtepecanas.
Hotel «Buena Vista» seriamente dañado por la creciente del rio Papaloapan. Esta construcción fue refugio de muchas familias tuxtepecanas.
Hotel «Buena Vista» seriamente dañado por la creciente del rio Papaloapan. Esta construcción fue refugio de muchas familias tuxtepecanas.

La gentes con tristeza recorrían las calles del pueblo en busca de parientes perdido y buscaban que comer entre los escombros y el lodo.
La gentes con tristeza recorrían las calles del pueblo en busca de parientes perdido y buscaban que comer entre los escombros y el lodo.
La gentes con tristeza recorrían las calles del pueblo en busca de parientes perdido y buscaban que comer entre los escombros y el lodo.

La avenida Independencia esquina Arteaga, las familias Ahuja y Cue devastadas con los estragos que la inundación hizo a sus casas, el caos era general.
La avenida Independencia esquina Arteaga, las familias Ahuja y Cue devastadas con los estragos que la inundación hizo a sus casas, el caos era general.
La avenida Independencia esquina Arteaga, las familias Ahuja y Cue devastadas con los estragos que la inundación hizo a sus casas, el caos era general.

Don Ángel Vidal Brocado, el boticario del pueblo, en el corredor de su casa con sus hijos: María, Yolanda, Abel y Ángel Vidal Peña en plena limpieza de su propiedad.
Don Ángel Vidal Brocado, el boticario del pueblo, en el corredor de su casa con sus hijos: María, Yolanda, Abel y Ángel Vidal Peña en plena limpieza de su propiedad.
Don Ángel Vidal Brocado, el boticario del pueblo, en el corredor de su casa con sus hijos: María, Yolanda, Abel y Ángel Vidal Peña en plena limpieza de su propiedad.

Doña Rosa María Marrón Martínez y mi prima Mercedes Vidal Pérez contemplan sus escasas pertenecías que sobrevivieron por el fuerte creciente del rio Papaloapan. Sobre la Av. Independencia.
Doña Rosa María Marrón Martínez y mi prima Mercedes Vidal Pérez contemplan sus escasas pertenecías que sobrevivieron por el fuerte creciente del rio Papaloapan. Sobre la Av. Independencia.
Doña Rosa María Marrón Martínez y mi prima Mercedes Vidal Pérez contemplan sus escasas pertenecías que sobrevivieron por el fuerte creciente del rio Papaloapan. Sobre la Av. Independencia.

El amigo Benjamín Sierra y toda su familia que llegaron a esta población en busca de fortuna y la inundación de 1944 no se los permitió. Esquina Independencia y el callejón de la Noche Triste.
El amigo Benjamín Sierra y toda su familia que llegaron a esta población en busca de fortuna y la inundación de 1944 no se los permitió. Esquina Independencia y el callejón de la Noche Triste.
El amigo Benjamín Sierra y toda su familia que llegaron a esta población en busca de fortuna y la inundación de 1944 no se los permitió. Esquina Independencia y el callejón de la Noche Triste.

Mi tristeza era profunda, perdimos todo, solo ruina quedaron de mi casa. Teodoro Acevedo Villamil.
Mi tristeza era profunda, perdimos todo, solo ruina quedaron de mi casa. Teodoro Acevedo Villamil.
Mi tristeza era profunda, perdimos todo, solo ruina quedaron de mi casa. Teodoro Acevedo Villamil.

El malecón destruido y enfrente el cine y la casa de la familia Pardo en la avenida Independencia donde todo era lamentos y destrucción.
El malecón destruido y enfrente el cine y la casa de la familia Pardo en la avenida Independencia donde todo era lamentos y destrucción.
El malecón destruido y enfrente el cine y la casa de la familia Pardo en la avenida Independencia donde todo era lamentos y destrucción.

En esta esquina de 5 de mayo e Hidalgo se encontraba la oficina de correos, Don Conrado Sánchez Mendoza, aquí aparece acompañado del amigo Eulogio Meneses, sacan a secar los paquetes que le quedaron por entregar.
En esta esquina de 5 de mayo e Hidalgo se encontraba la oficina de correos, Don Conrado Sánchez Mendoza, aquí aparece acompañado del amigo Eulogio Meneses, sacan a secar los paquetes que le quedaron por entregar.
En esta esquina de 5 de mayo e Hidalgo se encontraba la oficina de correos, Don Conrado Sánchez Mendoza, aquí aparece acompañado del amigo Eulogio Meneses, sacan a secar los paquetes que le quedaron por entregar.

Desolado paisaje de la Av. 5 de mayo las familias buscaban sus pertenecías entre los escombros de sus casas en ruinas.
Desolado paisaje de la Av. 5 de mayo las familias buscaban sus pertenecías entre los escombros de sus casas en ruinas.
Desolado paisaje de la Av. 5 de mayo las familias buscaban sus pertenecías entre los escombros de sus casas en ruinas.

Lo que fue la panadería de don Clemente López, en los pilares se ve la marca de hasta donde llego la inundación.
Lo que fue la panadería de don Clemente López, en los pilares se ve la marca de hasta donde llego la inundación.
Lo que fue la panadería de don Clemente López, en los pilares se ve la marca de hasta donde llego la inundación.

El amigo, que descanse en paz, Clemente López y su familia aparecen en esta fotografía desconsolados viendo el desastre de lo que la inundación los llevo hasta la mitad de sus casas, ahora hasta ahí todo es rio.
El amigo, que descanse en paz, Clemente López y su familia aparecen en esta fotografía desconsolados viendo el desastre de lo que la inundación los llevo hasta la mitad de sus casas, ahora hasta ahí todo es rio.
El amigo, que descanse en paz, Clemente López y su familia aparecen en esta fotografía desconsolados viendo el desastre de lo que la inundación los llevo hasta la mitad de sus casas, ahora hasta ahí todo es rio.

Todo era tristeza y desolación, las perdidas fueron incalculables y tuvimos que empezar de cero.
Todo era tristeza y desolación, las perdidas fueron incalculables y tuvimos que empezar de cero.
Todo era tristeza y desolación, las perdidas fueron incalculables y tuvimos que empezar de cero.

Los amigos Eulogio Meneses, Álvaro Álvarez, Diego de la Cruz, Rafael Rosales y otros mas ayudaron a los damnificados.
Los amigos Eulogio Meneses, Álvaro Álvarez, Diego de la Cruz, Rafael Rosales y otros mas ayudaron a los damnificados.
Los amigos Eulogio Meneses, Álvaro Álvarez, Diego de la Cruz, Rafael Rosales y otros mas ayudaron a los damnificados.

Brigada de voluntarios para la reconstrucción y limpieza del pueblo.
Brigada de voluntarios para la reconstrucción y limpieza del pueblo.
Brigada de voluntarios para la reconstrucción y limpieza del pueblo.

En esta foto se ve al señor gobernador, general Vicente Fernández que llego a ver las consecuencias de la inundación. Se recibieron auxilio también en mayor escala de Tierra Blanca Veracruz, asi como de nuestro benefactor Francisco Rodríguez Pacheco.
En esta foto se ve al señor gobernador, general Vicente Fernández que llego a ver las consecuencias de la inundación. Se recibieron auxilio también en mayor escala de Tierra Blanca Veracruz, asi como de nuestro benefactor Francisco Rodríguez Pacheco.
En esta foto se ve al señor gobernador, general Vicente Fernández que llego a ver las consecuencias de la inundación. Se recibieron auxilio también en mayor escala de Tierra Blanca Veracruz, asi como de nuestro benefactor Francisco Rodríguez Pacheco.

Siete amigo míos que posaron para la cámara que tomo la inundación total de 1944, ellos son: Rafael Rosales, Federico Velazco, Eulogio Meneses, Álvaro Álvarez, Manuel Hermida, los otros escapan de mi memoria los nombres.
Siete amigo míos que posaron para la cámara que tomo la inundación total de 1944, ellos son: Rafael Rosales, Federico Velazco, Eulogio Meneses, Álvaro Álvarez, Manuel Hermida, los otros escapan de mi memoria los nombres.
Siete amigo míos que posaron para la cámara que tomo la inundación total de 1944, ellos son: Rafael Rosales, Federico Velazco, Eulogio Meneses, Álvaro Álvarez, Manuel Hermida, los otros escapan de mi memoria los nombres.

Las colas enormes que daban vuelta a todo el corredor del palacio municipal, implorando algo de lo que comenzaba a llegar para los damnificados.
Las colas enormes que daban vuelta a todo el corredor del palacio municipal, implorando algo de lo que comenzaba a llegar para los damnificados.
Las colas enormes que daban vuelta a todo el corredor del palacio municipal, implorando algo de lo que comenzaba a llegar para los damnificados.

Todo era tristeza y desolación, las perdidas fueron incalculables y tuvimos que empezar de cero.
Todo era tristeza y desolación, las perdidas fueron incalculables y tuvimos que empezar de cero.
Todo era tristeza y desolación, las perdidas fueron incalculables y tuvimos que empezar de cero.

Asi quedo lo que fueron propiedad de la familia Azamar, avenida 5 de mayo y Morelos no había casas en mejores condiciones.
Asi quedo lo que fueron propiedad de la familia Azamar, avenida 5 de mayo y Morelos no había casas en mejores condiciones.
Asi quedo lo que fueron propiedad de la familia Azamar, avenida 5 de mayo y Morelos no había casas en mejores condiciones.

Lo que habían sido los billares del señor Lorenzo contreras, enfrente al «Hotel Pacheco» Esquina de Independencia y Aldama esta vista fue tomada de los altos del «Cine Pardo».
Lo que habían sido los billares del señor Lorenzo contreras, enfrente al «Hotel Pacheco» Esquina de Independencia y Aldama esta vista fue tomada de los altos del «Cine Pardo».
Lo que habían sido los billares del señor Lorenzo contreras, enfrente al «Hotel Pacheco» Esquina de Independencia y Aldama esta vista fue tomada de los altos del «Cine Pardo».

Esto fue la esquina de la avenida 5 de mayo y calle de Mina, la furia de las corrientes derribo la mayor parte de las casas, esta esquina es propiedad de don Mariano Martínez.
Esto fue la esquina de la avenida 5 de mayo y calle de Mina, la furia de las corrientes derribo la mayor parte de las casas, esta esquina es propiedad de don Mariano Martínez.
Esto fue la esquina de la avenida 5 de mayo y calle de Mina, la furia de las corrientes derribo la mayor parte de las casas, esta esquina es propiedad de don Mariano Martínez.

Otra vista del herido puente del Papaloapan.
Otra vista del herido puente del Papaloapan.
Otra vista del herido puente del Papaloapan.

Las fuertes corrientes de aquel desastre de 1944, se llevo las pilastras de puente que se encontraba entre Santa Cruz Gabino Barreda, rápidamente lo reconstruyeron para el auxilio de los damnificados.
Las fuertes corrientes de aquel desastre de 1944, se llevo las pilastras de puente que se encontraba entre Santa Cruz Gabino Barreda, rápidamente lo reconstruyeron para el auxilio de los damnificados.
Las fuertes corrientes de aquel desastre de 1944, se llevo las pilastras de puente que se encontraba entre Santa Cruz Gabino Barreda, rápidamente lo reconstruyeron para el auxilio de los damnificados.